Extrañaba a Daniel.
Cada día un poco más, el solamente escuchar su nombre, ver los antiguos mensajes y de vez en cuando sus fotos me hace transportarme.
Lo extraño saben… porque en realidad todos estos sueños se los debo a él, mis ganas de viajar, mis ganas de vivir, mis ganas de no perder el tiempo, y saber manejar este cerebro que a como él me enseñó, las cosas en la vida no siempre se tratan de inteligencia, se tratan de astucia, pero para eso debes ser inteligente… una manera bonita de verlo y jugarlo pero que entendí a mis 20 años.
Extraño todo eso de él, toda esa alegría y todas esas ganas de seguir queriendo hacer él amor más que nunca, extraño esas ganas de comerme 3 veces a la semana o entre más veces mejor, escaparnos a un hotel, a su casa, ir al cine y manosearnos, extraño sus pláticas de adulto pero a la vez con esas ganas de no fastidiarme con sus problemas, extraño me platique de sus hijos, extraño la manera en la que me decía “preciosa”, ¿preciosa? – Siempre digo. Preciosa la forma en la que me tocaba… y tenía esa habilidad para grabar todo… y esa perversión a su vez para mandármelo después.
Extraño todo de él; sus manos, su piel, el color de sus ojos, el color de su piel, el olor de su cuerpo,… extraño lo increíblemente en forma que estaba para tener 50 y tantos… era increíblemente sexy, como si George Clooney en persona estuviera frente a mi, extraño que me hablara de sus proyectos… de las cosas que quería seguir haciendo en su vida… extraño los cuentos de sus viajes en el extranjero, extraño su inteligencia, que Dios mío vaya que era increíblemente inteligente… saben… a veces creía que Daniel se sentía infra valorado… sentía que se sentía rechazado… que esa sonrisa preciosa escondía su gran tristeza… que aunque se ocupaba de él mismo… sentía que al final, necesitaba a alguien por el cual sentirse amado y protegido, alguien que siempre estuviera interesado… o al menos entretenido. Daniel era entregado a todo, era entregado a mi, y quizás nunca me lo creí, nunca creí en ese entonces (ni ahora al parecer) que alguien como él, del estatus de él se fuera a fijar en mi, no tenía mucho pero a la vez todo, sin embargo lo sentía mucho, lo sentía alto y grandioso, pero no me la creí… no me creí estar con el ser más maravilloso que rozaba su cuerpo contra el mío en el salón de clases, quien me hacía tocarlo, quien literal me decía; “tómame mi amor, tienes todas mis erecciones…” y me hacía el día de clases… porque sabía que lo vería y solamente por eso mi arreglo era simplemente perfecto… era para él, pese a que nunca me la creí, Daniel ma hacía sentir muy segura de mi misma y eso, eso chica era su mayor poder…
Un día, en mi cumpleaños no sé, ¿21/22?, no sé, me compró un vestido rojo. Cuando me vio puesto ese vestido, sentí,… sentí literal como enternecí su corazón, porque la manera en la que me vio ese día, fue como la manera en la que todos me ven… “eres simplemente grande, eres hermosa… y tengo que dejarte volar…” 🥹, cielos como lo extraño… yo solo recuerdo que quería verme preciosa para él, porque en el fondo deseaba, al igual que él ser amada. Pero como me dijo en una carta, nuestra posición era complicada socialmente. Así es… no recuerdo haberme creído que estaba con una persona así… y él, también se sentía inseguro de mi porque creía, que yo no estaba segura, pero no era de no estar con el, eran mis inseguridades reflejadas en sus ojos…
Me dejó ir…
Pero me suplió por mi mejor amiga, (en aquellos años) y me parece que ella lo amo mucho, y quizás él también, sin embargo, creo que nunca dejó de quererme… porque si me quería, lo sentía, me trataba con cariño, como algo muy precioso y preciado, y cuando me veía los ojos le volvían a brillar, nunca dejó de buscarme, y cuando medio me soltaba… por alguna razón la vida nos conectaba de nuevo y era como si él jamás se hubiera ido…
No recuerdo cuando fue la ultima vez que lo vi…
Es curioso no… ves a las personas tanto que te es difícil pensar cuando fue la última vez… o ya recordé … fue en un HEB, iba con ella; y recuerdo esa vez pensar, eran tantos mis celos por ti al paso de los años… que me sentí tan traicionada porque tenía el descaro de seguir con ella tantos años y conmigo no… pese a que sabía sus intenciones conmigo… mi Daniel… desee que alguno de los dos murieran; me sentía tan lastimada…
Decía. — “Ojalá alguno de ustedes muera, para que el otro sienta su dolor y se quede solo…”, era tanto mi dolor… o era tanta mi envidia, que lo desee.
Días o meses después, supe que estabas enfermo, no paso tanto tiempo y después me enteré que falleciste.
No sé si fue por estas fechas de 26 de julio,… solo recuerdo que quizás no fue hace mucho… ¿quizás en el 2018?, ya pasó algo de tiempo de que te conozco, 10 años mi amor… me pregunto a veces si me habrás querido como yo te quise a ti, y que es verdad que a como siento las cosas seguiste pensando en mi… sigo agradeciendo el recordarte con tanto amor porque tú eres y sigues siendo mi guía espiritual, que aún así después de muerto cumpliste con la palabra: SIEMPRE estaré para ti… y lo hiciste tan real, que te sigo sintiendo con la fuerza necesaria para poder conectarme a ti y seguirte llorando, llorando porque en ese entonces fui la más feliz,… la más feliz gracias a ti.
Me hiciste una mujer de bien, me empoderaste, me enseñaste que necesito relajarme pero a la vez no dejar de luchar, me enseñaste que todo es fácil y que todo absolutamente todo tiene solución… me enseñaste hasta donde puede ser capaz la astucia si la sé utilizar, me hiciste una mujer sumamente segura de sí misma, me hiciste sentirme y ser la niña más preciosa de la universidad en esos años, me confirmaste que no hay límites para nada, que no debo tenerlos, puedo llegar hasta donde yo quiera llegar… me enseñaste que puedo obtener lo que quiera de alguien, me enseñaste a dominar… pese a que tú me dominabas por mucho… puedo tener cualquier cosa… puedo ir a donde sea y definitivamente puedo tener a alguien como tú de nuevo.
En verdad, en verdad deseo que en todo lo bueno, se parezca mucho a ti, que tenga ese espíritu aventurero como el mío, que me siga sintiendo tan amada por él pero también por mi misma, que me enseñe a como es que debo amarme… la manera que merezco ser amada… “a mi nivel como decías tú”… desearía que fuera un loco inventor como tú, que encontrará soluciones siempre, y que en definitivamente fuera alegre, así como tú, que sé que pese a todo, ya estabas en paz con la vida… a veces me pregunto desde cuando supiste que estabas enfermo… porque vivías todo como el último día… que me contagiaste desde el día 1.
Ojalá te encuentre, y si no es aquí, ojalá te encuentre en mi siguiente vida, así tal cual eras,… quizás en otras circunstancias… quizá en otra situación, sin embargo, fuiste perfecto para mí en esta, solo que quisiera en la siguiente, no soltarte jamás.
















